RESPIRAR ÉS VIVIR

Una de las prácticas centrales del yoga es el pranayama o control consciente de la respiración. Controlar la respiración ayuda a estar sanos, reduce la sensibilidad al dolor, ayuda a personas con acidez de estómago y reflujo gastroesofágico, estimula el nervio vago, principal componente del sistema nervioso autónomo, reduce los niveles de inflamación del organismo, mejora la función cardiovascular, reduce la tensión arterial y ayuda al correcto funcionamiento del metabolismo.

En resumen, la respiración controlada y lenta reduce la mortalidad y alarga la vida.

Si cierras la boca e inhalas el aire por la nariz despacio, notando con tus pulmones se llenan de aire, como tu diafragma desciende y después de una pequeña pausa exhalas también por la nariz lentamente, ya estás practicando pranayama, la técnica ancestral de respiración de quienes practicamos yoga.

Lo importante es empezar, poco a poco, desde la técnica más simple notarás la mejoría y podrás avanzar hacia técnicas más elaboradas.

Montse Morera Serra

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